UNA EXPERIENCIA PERSONAL

Las redes sociales son herramientas increíbles que tenemos a nuestro alcance, porque nos conectan con cosas que nos interesan, que nos educan y que nos ayudan a estar mejor; pero al mismo tiempo también puede ser una fuente de ansiedad. Existen muchas investigaciones realizadas sobre el uso excesivo del celular y de las redes sociales, y si se ha comprobado que estos excesos aumentan los niveles de estrés y de ansiedad, donde los principales afectados son los adolescentes. Por ello hay ciertas recomendaciones profesionales que podemos dar para que eso no suceda, y puedas seguir usando tu celular y las redes sociales, pero manteniendo sus niveles de relajación.

Estas recomendaciones son principalmente que tomes perspectiva respecto a lo que estás viendo. ¿A qué me refiero con esto? Recuerda que cualquier persona puede subir lo que sea redes sociales, "es un mundo libre yo me expreso como quiero" e incluso "hago información haciendo creer que es verdadera cuando en realidad no lo es" (fake news), "me apropio de frases", "digo que estoy súper bien cuando en realidad no lo estoy".

En fin, lo que ves en redes sociales NO SIEMPRE ES LA VERDAD. Y ése es el primer punto que hay que tener en mente, porque tú ves a una persona siempre sonriente, siempre feliz y crees que así es su vida. Pero la verdad es que en redes sociales sólo compartimos "lo que es compartible". Compartimos "lo que es presumible", "lo que me gusta de mi vida lo que quiero compartir", "lo hago visible para los demás". Es muy raro ver en Instagram, por ejemplo, una foto de una comida chatarra, porque eso no es lo que quiero compartir. Todo esto genera en nosotros un comportamiento reflejo, porque nos obliga inconscientemente a mentir, a mostrar quienes no somos y también naturalizamos la mentira.

Por eso algo que yo procuro es compartir información desde un lado más honesto, más genuino, más transparente. Que veas todas las caras de la moneda y no idealices. Ése es el punto con las redes, que idealizamos, que nos enamoramos de algo ficticio.

Por otro lado, también tomamos las noticias negativas o las cosas que nos impactan como verdades absolutas. Recuerda que el 80% más o menos de las noticias que ves en redes sociales, son páginas inventadas son fake news. ¿Por qué? Porque hay muchas páginas que "viven de los clics"; o sea, cada vez que alguien le da un clic y entra desde facebook a su página recibe dinero por ese clic de parte de Google. Y si todavía le das a un anuncio super llamativo de "se agotan los barbijos, pide el tuyo ahora", más dinero le va a dar si le das clic ahí.

 Entonces, una verdad que debes conocer es que hay muchas páginas web que hacen títulos amarillistas que generan emociones extremas en ti y en toda la audiencia, para que te llamen la atención, te dé curiosidad y le des clic. Por eso, cuando lo haces, luego te empiezan a llegar más cosas similares por medio de las recomendaciones. Entonces, si de repente le das clic a todo anuncio de por ejemplo "la hipocondría te lleva a buscar síntomas de enfermedades", de repente todo tu muro de Facebook o de Instagram, inclusive tus recomendaciones en Google serán alrededor de ese tema. Existe un algoritmo que programa eso con tal de mantenerte más tiempo frente a la pantalla y dando clics a más anuncios. Y, por consiguiente, dándole cada vez más dinero a las empresas.


Esto también tiene un lado negativo, porque se va haciendo más pequeño tu campo de atención y de la información que recibes con base a lo que buscas, y a lo que le das clic. Entonces, es importante que sepas que, con el mundo de tus redes sociales y de Google, has ido creando todo este mundo de información a través de los clics que has dado.

La idea es que lo vayas transformando a un mundo de mayor bienestar, de educación, de superación personal. Existen muchos profesionales brindando sus conocimientos en las redes sociales, y haciéndolos de formas muy sencillas para que todo el mundo pueda comprender. Ya que el algoritmo existe, conviene que lo usemos a favor nuestro, ver recomendaciones de temas que nos interesa aprender (sobre todo los temas que cuestan entender en la escuela) y así también podrán elegir la explicación que más les guste de entre tantas que existen.

También es muy importante que te des tiempos de consumir la información de tus redes sociales. Intencionalmente digas "ok, me voy a conectar 15 minutos a navegar por mis redes" y como ya es un mundo bonito y agradable para ti, pues te va a ir llevando a lugares positivos. Crear estos hábitos previene la ansiedad y las adicciones, quizás no lo notes, pero a veces todo el día traes tu celular contigo a todos lados y en cualquier momento lo revisas. Es como si trajeras una correa con tu celular que te acompaña mientras haces todas tus cosas. Mi recomendación es que le des un lugar, un espacio físico a tu celular en tu casa. Por ejemplo, yo lo ubico arriba de una mesita donde se carga y no lo traigo conmigo todo el tiempo.

También es importante que sepas que el uso del celular genera adicción. Y las consecuencias de esta adicción son desórdenes en el sueño, falta de concentración y pérdida de tiempo para realizar tareas y trabajos. Yo me di cuenta que ya lo traía conmigo a todos lados, si iba a la cocina y luego iba a otra parte de la casa, me lo llevaba conmigo. Era como si en cinco segundos iba a ser muy importante que algo sucediera en mi celular y tuviera que estar al pendiente.

 Entonces no tienes que responder todo inmediatamente, no tienes que estar chequeando qué pasa en el mundo cada cinco segundos, no te vas a perder de nada interesante ni importantísimo. Si cuando entras vas a tus cuentas que te interesan y consumes esa información con esa intención previa, ok.

También es importante que, en tu día, en tu casa en donde estás, realices actividades que te gusten, hagas cosas que te conecten con tu mundo interior. Puedes hacer manualidades, pintura, lectura de un buen libro (en mi opinión es mucho mejor un libro físico que uno digital), hacer ejercicio, jardinería, etc. Existen muchas otras actividades que nos conectan realmente con nuestro lado sensible, el lado creativo, con el cuidado de nuestro cuerpo, con la naturaleza y que sin duda aportan mucho más a cuidar nuestra propia salud mental.

Por otro lado, si tu celular es tu fuente de trabajo, como en muchas ocasiones es para mí, puedes usarlo para eso, para trabajar, y luego regresarlo a su lugar. No permitamos que un pequeño aparato domine nuestras vidas y nos haga sus esclavos. Porque ese proceso es muy lento e imperceptible.

Entonces estas son las principales recomendaciones que te puedo dar: Limita el uso del celular y los dispositivos electrónicos con internet. Limita el tiempo de uso. No lo utilices al despertar ni antes de dormir. Perjudican mucho tu sueño y tu descanso.

Ten mucho cuidado con lo que viralizas, muchas veces los posteos más compartidos son noticias falsas. Antes de hacerlo comprueba la veracidad con otras fuentes.

Diseña rutinas en tu vida de otras cosas que disfrutes hacer y de esta forma, que conectes más con tu vida inmediata, con tus personas que tienes al lado. con tu cuerpo, con tus actividades y un poquito menos con ese otro mundo de las redes sociales

Ahora si te dedicas a esto, y es importante para ti estar conectado, de todas formas, date tiempo. Organiza tus horarios para trabajar y para relajarte.

Todo esto lo cuento desde mi perspectiva personal, he sufrido de la ansiedad y la depresión que todo ese mundo provoca cuando te vuelves adicto. He visto cuánto tiempo valioso he perdido siguiendo videos y dándome maratones de series. Es por eso que les cuento lo que puede pasar, porque lo he vivido y sé bien lo que cuesta volver del otro lado.

No voy a decirles de ningún modo que no tengan redes sociales, esa decisión es muy personal. Y en los tiempos actuales internet se ha vuelto una herramienta fundamental para cualquier trabajo. La principal recomendación es que cada vez que entres a internet, lo hagas con la perspectiva correcta de lo que estás viendo, y que tú y solo tú puedes ir decidiendo si vas a navegar, o si vas a naufragar. Espero que esto te ayude.

 

Prof. M. Adán Godoy

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